Todo vive en Excels
Hojas de cálculo que se copian, se pisan y nadie sabe cuál es la buena. Cada informe es media mañana de trabajo manual.
Desarrollo aplicaciones, ERP, CRM y plataformas a medida para empresas de Barcelona y el Baix Llobregat. Tú me explicas cómo trabajas; yo te construyo la herramienta que lo hace más rápido y con menos errores.
Si te suena alguno de estos puntos, tu operativa pide a gritos software a medida.
Hojas de cálculo que se copian, se pisan y nadie sabe cuál es la buena. Cada informe es media mañana de trabajo manual.
El mismo cliente o pedido metido en tres sitios distintos. Cuando algo cambia, hay que actualizarlo a mano en cada uno.
La facturación por un lado, el almacén por otro, la web por otro. Nada está conectado y todo se reescribe.
Pagas una licencia mensual por una herramienta genérica de la que usas el 20% y que te obliga a trabajar como ella quiere.
Copiar, pegar, exportar, enviar el mismo correo cada día. Horas de tu equipo en cosas que debería hacer una máquina.
No tienes un sitio donde ver de un vistazo cómo va todo: ventas, costes, stock, producción. Decides a ciegas.
El software a medida no parte de una plantilla, parte de cómo trabaja tu empresa. Primero entiendo tu operativa real —no la teórica— y a partir de ahí construyo una herramienta que encaja en tu día a día, centraliza la información y elimina el trabajo manual. Es tuya: tú decides cómo evoluciona y no pagas licencias por usuario de por vida.
Analizo cómo trabajáis de verdad y diseño la herramienta alrededor de eso, no al contrario. Cada pantalla resuelve una tarea concreta de tu día a día.
Clientes, pedidos, facturación, stock, web o app comparten los mismos datos. Se introduce una vez y fluye por todo el sistema sin duplicar.
Los procesos que hoy haces a mano —avisos, informes, cálculos, sincronizaciones— pasan a hacerse solos, liberando horas de tu equipo.
Desarrollo propio, sin plantillas ni cuotas por usuario eternas. El software es de tu empresa y crece contigo a medida que lo necesitas.
Proyectos reales en producción, no maquetas.



Me siento contigo a entender tu proceso real, dónde se pierde el tiempo y qué hace falta de verdad. Sin esto, lo demás no sirve.
Definimos cómo será la herramienta: pantallas, flujos y datos. Ves el plan antes de escribir una línea de código.
Construyo el software por fases, enseñándote avances reales para que ajustemos sobre la marcha y no al final.
Reviso a fondo cada parte con datos reales para que el día del lanzamiento funcione, no que empiece a fallar.
Ponemos en marcha el sistema, migramos tus datos y acompaño a tu equipo para que lo adopte sin fricción.
Sigo disponible para mejoras, ampliaciones y cualquier cosa que surja. El software evoluciona contigo.
Cada proyecto se programa desde cero para tu caso. Nada de plantillas recicladas ni soluciones enlatadas con tu logo encima.
Hablas conmigo, no con un comercial ni con un gestor de cuentas. Quien entiende tu problema es quien escribe el código.
Stack actual y probado (web, móvil nativo, bases de datos, IA), que aguanta el crecimiento y no queda obsoleto en dos años.
Proyectos reales en producción —ERP, apps de tienda, plataformas con pagos— que puedes ver y verificar, no promesas.
Estoy en Olesa de Montserrat: trabajo en remoto con fluidez y me desplazo por Barcelona y el Baix Llobregat cuando hace falta vernos.
Te quedas con el desarrollo y los datos. Sin dependencia eterna ni cuotas por usuario que crecen sin parar.
Un desarrollo a medida puede ser una aplicación web a la que tu equipo accede desde el navegador, una app móvil para iOS y Android, un panel de gestión interno (ERP/CRM) o una combinación de todo conectado. Lo habitual es centralizar en una sola herramienta lo que hoy está repartido entre Excels, correos y programas que no se comunican: clientes, presupuestos, pedidos, facturación, stock, fichajes o producción. A partir de ahí, se automatizan los pasos repetitivos y se añaden los informes y cuadros de mando que te faltan para decidir con datos.
Trabajo con empresas y autónomos de Barcelona, el Baix Llobregat y comarcas cercanas como el Vallès o l'Anoia, tanto en remoto como con reuniones presenciales. El objetivo no es venderte el proyecto más grande, sino el que de verdad te resuelve el problema: empezamos por lo esencial, lo ponemos en marcha y lo ampliamos cuando lo necesites.
Es una herramienta programada específicamente para tu empresa, en lugar de un programa genérico. Se construye alrededor de cómo trabajas tú, así que encaja en tu operativa en vez de obligarte a adaptarte a ella.
El enlatado es el mismo para todos y pagas una cuota por usuario para siempre, usando solo una parte. El software a medida hace exactamente lo que necesitas, es de tu propiedad y no arrastra licencias mensuales eternas.
Depende del alcance: no cuesta lo mismo automatizar un proceso concreto que un ERP completo. Tras entender qué necesitas te paso un presupuesto cerrado, sin sorpresas, para que sepas el coste antes de empezar.
Una herramienta acotada puede estar en pocas semanas; un sistema de gestión completo lleva más. Trabajo por fases, así que empiezas a usar lo esencial pronto y se amplía después.
Sí. El desarrollo y los datos son de tu empresa. No te quedas atado a una plataforma de la que no puedas salir.
En la mayoría de casos sí: facturación, pasarelas de pago, web, mensajería o herramientas que ya tengas, vía API o base de datos, para que los datos no se dupliquen.
Sí. Estoy en Olesa de Montserrat y trabajo con todo el Baix Llobregat, Barcelona, el Vallès y l'Anoia, además de en remoto para el resto de España.
Tecnología moderna y consolidada: aplicaciones web, apps nativas iOS y Android, bases de datos robustas e integración de IA cuando aporta. Elijo según el proyecto, no al revés.
Sí. Tras la entrega sigo disponible para mejoras, ampliaciones y soporte. El software no se abandona el día del lanzamiento.
Por una conversación sin compromiso. Me cuentas qué te está costando tiempo o dinero y te propongo cómo abordarlo, con plazos y presupuesto claros.
Cuéntame qué proceso te está costando tiempo y te digo cómo resolverlo, con un presupuesto cerrado y sin compromiso.