La información vive repartida
Un contacto en el WhatsApp de un comercial, el presupuesto en el correo de otro y las notas en un cuaderno. Cuando alguien se va de vacaciones o cambia de empresa, esa información desaparece con él.
Centraliza tus contactos, oportunidades y seguimiento comercial en una herramienta pensada para cómo vende tu equipo. La diseño y programo yo, de principio a fin.
La mayoría de las empresas no pierden clientes por mal producto, sino porque nadie hizo el seguimiento a tiempo. Esto es lo que veo una y otra vez antes de montar un CRM.
Un contacto en el WhatsApp de un comercial, el presupuesto en el correo de otro y las notas en un cuaderno. Cuando alguien se va de vacaciones o cambia de empresa, esa información desaparece con él.
Mandas un presupuesto y se queda en el limbo. No hay un recordatorio, no hay una alerta, no hay nadie revisando qué clientes llevan dos semanas sin respuesta. Las ventas se enfrían solas.
Pruebas un CRM de catálogo y acabas adaptando tu negocio a la herramienta, no al revés. Pagas por decenas de campos que no usas y te falta justo el que necesitas para tu sector.
Inviertes en publicidad, en eventos, en recomendaciones, pero no tienes ni idea de qué canal te trae los clientes que de verdad compran. Decides el presupuesto de marketing a ojo.
El comercial cierra la venta y luego hay que rehacer los datos a mano en el sistema de facturación. Errores de transcripción, retrasos y clientes esperando.
Te preguntan cuántas oportunidades abiertas hay este mes o cuánto valen y tienes que ponerte a sumar a mano. Para cuando tienes el dato, ya ha cambiado.
En lugar de obligarte a usar un programa estándar, parto de cómo vende tu equipo de verdad: qué fases tiene una venta, qué datos necesitas de cada cliente y qué decisiones tomas cada día. Con eso construyo una herramienta a medida, sin campos de sobra ni funciones que estorban, conectada con lo que ya usas.
Defino las fases comerciales exactas de tu negocio: del primer contacto a la venta cerrada, con los pasos intermedios que tú decidas. Cada oportunidad avanza por etapas claras y todo el equipo ve en qué punto está.
El CRM te avisa de qué clientes llevan tiempo sin contacto, qué presupuestos están pendientes de respuesta y qué tareas tienes para hoy. Dejas de depender de la memoria de cada comercial.
Lo enlazo con tu correo, tu facturación, tu web o el WhatsApp Business. Un lead de un formulario entra solo, una venta cerrada genera la factura sin reescribir nada.
Cuadros de mando con lo que importa: oportunidades abiertas, valor de la cartera, tasa de cierre y origen de cada cliente. Datos en tiempo real para decidir, no para rellenar un Excel mensual.
Plataformas de gestión de clientes y relaciones reales, funcionando hoy con datos de verdad y usuarios que dependen de ellas a diario.



Me siento contigo y con tu equipo comercial para entender cómo vendéis: fases, datos clave, quién hace qué y dónde se atascan las cosas hoy.
Dibujo la estructura del CRM y las pantallas principales. Lo validamos juntos antes de escribir una línea de código, para que no haya sorpresas.
Programo la herramienta a medida, conectándola con tu correo, facturación y demás sistemas. Te enseño avances reales cada poco, no al final.
Cargamos datos reales y tu equipo lo usa en un entorno de pruebas. Ajusto lo que chirría antes de que entre en producción.
Migramos tus contactos actuales, formo a tu equipo y arrancamos. Estoy disponible en el lanzamiento para resolver dudas al momento.
Una vez en marcha sigo contigo: corrijo, mejoro y añado lo que vayas necesitando según crece tu negocio. Hablas siempre conmigo, no con un ticket.
No hay capas de comerciales ni jefes de proyecto. Me explicas qué necesitas y lo construyo yo. Las decisiones se toman rápido y sin teléfono escacharrado.
Un CRM de catálogo te cobra por cada persona del equipo, cada mes, para siempre. Lo tuyo es tuyo: lo pagas una vez y crece sin que la factura se dispare.
He montado gestión de clientes para escuelas, constructoras y servicios. Adapto el CRM al lenguaje y a los procesos de tu actividad concreta.
Estoy en Olesa de Montserrat. Trabajo con empresas de Barcelona y el Baix Llobregat y puedo verte en persona cuando hace falta de verdad.
No te obligo a tirar tus herramientas. Integro el CRM con tu facturación, tu web y tu correo para que todo fluya sin reescribir datos.
Empezamos por lo esencial y vamos añadiendo. No pagas hoy por funciones que quizás uses dentro de dos años; las sumamos cuando llegue el momento.
Un CRM (gestión de relaciones con clientes) es el sistema donde guardas todo lo que tiene que ver con tus clientes y tus ventas: contactos, conversaciones, presupuestos, fases de cada oportunidad y el historial completo de la relación. Un CRM a medida es uno construido desde cero para tu forma de trabajar, en lugar de un producto de catálogo al que te tienes que amoldar. Te compensa cuando tu proceso de venta tiene particularidades que las herramientas estándar no recogen, cuando pagas cuotas por usuario que se te van de las manos, o cuando necesitas conectarlo con sistemas tuyos que un CRM cerrado no deja tocar.
La diferencia práctica es esta: con un CRM de catálogo dedicas semanas a configurar, desactivar campos que no usas y buscar el módulo que casi hace lo que quieres. Con uno a medida, el primer día ya está pensado para tu embudo concreto, tu vocabulario y tus integraciones. No hay funciones de relleno ni pantallas que no abre nadie. Y al ser tuyo, lo amplías cuando lo necesitas sin pedir permiso ni esperar a que el fabricante lo incluya en su hoja de ruta.
Trabajo con empresas de Barcelona ciudad, el Baix Llobregat y toda la comarca. Si tu equipo comercial pierde oportunidades por falta de seguimiento, si la información de tus clientes vive repartida en cabezas y correos, o si tu CRM actual te cuesta más de lo que te aporta, hablemos. Te digo de forma honesta si un desarrollo a medida tiene sentido para tu caso o si te basta con algo más simple.
Depende del alcance, pero un CRM bien acotado suele moverse en un rango asumible para una pyme. Te paso un presupuesto cerrado antes de empezar, sin sorpresas. Y a diferencia de las herramientas por suscripción, no pagas una cuota mensual por cada usuario de por vida.
Una primera versión usable suele estar lista en pocas semanas. Trabajo por entregas, así que empiezas a usar lo esencial pronto y vamos añadiendo el resto sobre la marcha, en lugar de esperar meses a un lanzamiento único.
Sí. Si tienes tus contactos en Excel, en otro CRM o en tu correo, los importo al nuevo sistema durante la implantación para que arranques con tu cartera completa, no desde cero.
En la mayoría de casos sí. Integro el CRM con tu sistema de facturación, tu web y tu correo para que una venta cerrada genere la documentación sin que nadie reescriba datos a mano.
Para eso es a medida. Me dices qué necesitas y lo añado. El CRM crece al ritmo de tu negocio, sin tener que cambiar de herramienta ni empezar de nuevo.
Completamente. El CRM y la base de datos son tuyos. No quedas atado a una plataforma que un día sube precios o cierra. Puedes alojarlo donde quieras y exportar todo cuando te apetezca.
Sí. Lo hago accesible desde navegador en ordenador, tablet y móvil, para que tus comerciales consulten y actualicen las oportunidades estén donde estén, también en una visita.
No. Diseño las pantallas para que sean claras y directas. Además formo a tu equipo en la implantación y dejo todo preparado para que el uso del día a día sea sencillo.
Sí. Una vez en marcha sigo disponible para corregir, mejorar y ampliar. Hablas siempre conmigo directamente, sin pasar por un sistema de tickets impersonal.
Estoy en Olesa de Montserrat y trabajo sobre todo con empresas de Barcelona y el Baix Llobregat, donde puedo verte en persona. Pero también desarrollo en remoto para clientes de otras zonas sin problema.
Una llamada de media hora basta para saber si un CRM a medida es lo que necesitas. Sin compromiso y sin tecnicismos.